¿Cuantos jugadores en el mundo tienen el poder de cambiar el curso de un partido en escasos minutos? Sin duda muy pocos. Como seguidor del Arsenal, es un orgullo y un verdadero placer que Cesc Fabregas sea uno de ellos.Admiración es la palabra que viene a mi mente en este momento para expresar lo que sentí cuando Cesc ingresó, jugó y marcó 2 goles en el partido frente al Villa, correspondiente por la 19ª fecha de la Premier.
Fue impresionante como cambió el equipo a partir del ingreso del español. Durante todo el primer tiempo (exceptuando los primeros cinco minutos) y parte del segundo el Arsenal estuvo dubitativo, sin ideas e impreciso.
Wenger volvió a optar por Nasri en el extremo derecho, Eduardo en el izquierdo, mientras Arshavin se ubicó otra vez como centro-delantero. Ya había aclarado en notas anteriores que el ruso no se siente cómodo en esa posición, ya que no puede generar espacios entre los centrales y los mediocampistas defensivos del equipo contrario. Volvemos a remarcar la idea de la necesidad de contratar un delantero de área en el mercado de invierno.
Retomando el análisis del juego Gunner en el encuentro, hay que aclarar también que hasta la incorporación de Cesc en el partido, el equipo carecía de una conexión entre los mediocampistas y los delanteros. Ya vimos como se dispuso el ataque; ahora hay que hablar del medio. Denilson y Song se encargaron de la contención. No fue una tarea sencilla ya que el búlgaro Petrov es un gran jugador y Young, Agbonlahor, Milner y Downing son jugadores de mucha movilidad y con mucho despliegue en el mediocampo. Por eso, el francés Diaby (el mejor de los tres en este partido) tuvo que abandonar un poco el rol de “creador”, para dedicarse un poco más a la destrucción del juego contrario. Igualmente cuando el equipo era capaz de recuperar el balón, faltaba una buena conexión, un buen entendimiento para lograr un buen contraataque. Ambas cosas (conexión y entendimiento) aparecieron con el ingreso de Cesc.
No solo Fabregas logró convertir los primeros dos goles del partido (el primero fue una verdadera clase de cómo ejecutar un tiro libre), sino que hizo crecer tanto el funcionamiento, como el rendimiento individual de cada jugador Gunner que se encontraba en el terreno de juego. A Arshavin, se lo notó mucho más cómodo y suelto desde el ingreso del español; Diaby, fue capaz de convertir el tercer gol del partido, luego de haber “dejado” la mochila de tener que ser el nexo entre el medio y el ataque; y por último aumentó la confianza de Traoré, quien volvió a tener un flojo partido, aunque fue el que inició el contraataque que terminó en el segundo gol de Cesc, con un excelente cambio de frente.
Para completar el equipo, hay que mencionar que Almunia ocupó el arco Gunner; mientras que Sagna, Gallas y Vermaelen estuvieron en la defensa, junto al ya mencionado Traoré.
Hace más de 10 años que el Arsenal no pierde luego de Navidad. En el cumpleaños número 19 de Ramsey el equipo volvió a ganar y por fin aprovechó la oportunidad de vencer ante un rival de peso, luego de un empate del Chelsea. Había que ganar y se ganó; con un Cesc excelente e imprescindible, el equipo se prende ahí arriba y va a dar pelea hasta el final.





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