Se viven días duros en el norte de Londres. El equipo ha perdido el rumbo que tenía al comienzo de la temporada; las lesiones y la incertidumbre en el campo de juego se han adueñado de la situación. No quiero caer en el pesimismo, pero sin dudas el equipo se encuentra en un pozo, hace un par de semanas, del cual no puede salir. Parece ser que las lesiones (en especial la de van Persie) y la baja en el rendimiento de varios jugadores han impactado en el grupo, más de lo que imaginaba.Después de las derrotas frente al Sunderland y el Chelsea, el Arsenal volvió a caer. Esta vez fue en el City of Manchester frente al equipo de Mark Hughes, por los cuartos de final de la Carling Cup. Un 3 a 0 contundente por parte del City, quien jugó con todos sus titulares; fue el claro dominador del juego y dejó deslucidos y sin oportunidades a los “Young Gunners”.
El encuentro volvía a poner cara a cara a Adebayor frente a los fanáticos y jugadores del Arsenal. A pesar de las disculpas brindadas por el togoleño, el recuerdo de aquel festejo en el 4 a 2 del 12 de Septiembre, todavía estaba muy fresco y sin cerrar del todo.
En cuanto al juego y la táctica, lo más importante a remarcar es que Wenger cambió el 4-3-3 (clásico en este Arsenal) por un esquema conservador como lo es el 4-4-1-1. ¡Sorprendente!.
Fabianski ocupó el arco “Gunner”, dejando al italiano Mannone en el banco de suplentes. Eboue ocupó el lateral derecho; Song dejó su posición habitual, mediocampista de contención, para sumarse a la zaga central, acompañando al capitán Silvestre, de flojo rendimiento; mientras que en el lateral izquierdo volvió a estar Toure, obligado a jugar por las lesiones de Clichy y Gibbs.
Pero los cambios más importantes se vieron de mitad de cancha hacia delante.
Hacía mucho tiempo que el Arsenal no jugaba con cuatro mediocampistas (siempre lo hace con tres). Wilshere se ubicó como volante por la derecha, mientras que Fran Mérida se ubicó a la izquierda. Poco despliegue por las bandas de parte de ambos. Hay que aclarar que ninguno de ellos es extremo, ni están acostumbrados a desbordar, pero en este caso era lo que el “nuevo” sistema del profesor Wenger, requería.
En el centro del campo estuvieron Eastmond (se ganó el puesto en la copa luego de su buen desempeño frente al Liverpool – Octavos de Final) y Ramsey, quien intentó vestirse de Fabregas, aunque sin lograrlo. A pesar de ello el galés fue el que más intentó tomar las riendas del equipo y ser el “director” del mismo; era el encargado de generar juego, aunque no hubo conexión entre el #16 con los demás medios.
A pesar de la movilidad que quisieron imponer, ninguno de los cuatro mediocampistas pudo adueñarse del balón, ni conectarse entre sí para formar un circuito de juego óptimo, que le permitiera al equipo llegar al área contraria con comodidad y complicar a la muy buena zaga central del City (Kolo y Lescott).
Otro aspecto llamativo fue que Rosicky se ubicó en la posición de media punta, dejando solo a Carlos Vela para enfrentarse a la dura defensa contraria. El checo bajó mucho durante el partido, haciendo superpoblado el medio del Arsenal (con cinco jugadores), quienes a veces se superponían en funciones y posiciones.
Sin dudas es un momento complicado, porque a pesar de que el partido lo disputaron los “Young Gunners”, las mismas fallas y complicaciones se vieron con el equipo habitualmente titular los pasados fines de semana.
Es un momento en el cual, los jugadores, dirigentes, cuerpo técnico y aficionados deben permanecer todos unidos para poder sobrellevar y poder reponerse ante estos golpes.





6 comentarios: