Luego de la impresionante y exquisita victoria sobre Chelsea nos encontramos con este empate en el DW Stadium. Otra vez se escapan puntos por un error del árbitro (en no convalidar un claro penal – Hasta Cesc se quejó vía Twitter) y por equivocaciones y distracciones defensivas.Lo primero que llama la atención es la rotación y los cambios en la alineación titular.
El “profesor” Wenger decidió cambiar en todas las líneas del equipo. Todos los jugadores que habían tenido un gran desempeño contra el conjunto de Ancelotti se tomaron su merecido descanso, pero con consecuencias negativas para el equipo.
Djourou, Song, Cesc, Wilshere (ingresó en la primera etapa por el lesionado Diaby), van Persie, Nasri y Walcott (estos últimos ingresaron en el complemento), no formaron parte del once titular; y se notó.
El circuito de juego se vio afectado por estas ausencias y, si bien el medio Gunner fue superior al del Wigan en varios pasajes del encuentro, las ausencias de dichos jugadores hicieron tambalear, por momentos, el juego colectivo del Arsenal.
Rosicky, Diaby (regresaba de una lesión y se retiró con una dolencia) y Denilson son superiores a Watson, Cleverley y Diame, pero a la hora de controlar el balón y ser precisos e incisivos (como en el encuentro ante Chelsea) el recambio hizo que fuera difícil plasmar el buen fútbol dentro del campo de juego. Unas pocas apariciones de Arshavin (increíble definición) y Bendtner por el sector derecho del ataque pudieron concretar las llegadas en gol. Pero el problema, al igual que durante toda la temporada, estuvo en la defensa.Desde mi humilde punto de vista, haber incluido a Eboue como lateral izquierdo y a Squillaci como primer marcador central fue una equivocación por parte de Wenger. Djourou había jugado un partidazo frente a Chelsea y no debía haber salido, mientras que Emmanuel no se siente cómodo jugando por el sector izquierdo de la defensa.
Dos cambios que terminaron de desajustar el rendimiento defensivo del equipo, que había encontrado su solidez en el juego ante los “blues”.
Parece reiterativo, pero la actuación de Fabianski es tema de discusión en todas las notas post partido del Arsenal. Lukasz volvió a equivocarse y a transmitir inseguridad en las pelotas cruzadas. No se adueña del área y sus compañeros no se sienten cómodos con el polaco en la portería.
Un partido que no se tendría que haber empatado (por superioridad y por ventaja numérica), pero otra desconcentración y otro error privó al Arsenal de llevarse los tres puntos a Londres. La rotación afectó el rendimiento y la victoria contra Chelsea queda agridulce ante este resultado. También hay que remarcar el error del árbitro, cuya decisión fue “decisiva” en el resultado.
Solo queda seguir adelante y ya no puedo escribir más por la mezcla de desilusión y bronca (una combinación de sentimientos difícil de explicar - en tan poco tiempo).
Los jugadores brindaron un espectáculo digno de su jerarquía. Lo que veníamos pidiendo antes de las fiestas llegó para convertirse en el mejor regalo para todos los fanáticos Gunners.
No sé cómo empezar esta nota. Por un lado está el descontento y la desilusión de volver a dejar escapar una oportunidad clara de ser el líder de la Premier, pero también se puede observar que el equipo todavía tiene oportunidades de pelear por la liga y por cada uno de los torneos que está disputando (Carling, FA y Champions). 
Como era de esperar el Arsenal se impuso con cierta comodidad en el Emirates ante el rival más accesible del Grupo H. Si bien se clasificó en la segunda ubicación, es importante entrar en la fase de definición del torneo de clubes más importante del mundo. 
Tan ambiguas son las sensaciones en este momento. Tan “complejo” es este presente del Arsenal que, por un lado, hay que festejar el hecho de estar peleando en todas las competiciones; también tenemos que hablar del gran momento de Nasri (el mejor desde su llegada a Londres); pero al mismo tiempo hay que mencionar el difícil momento por el cual atraviesa la última línea Gunner (algo que vengo repitiendo hace ya un tiempo atrás).

Como pudimos observar en los encuentros previos, la Copa de la Liga de Inglaterra ya no es un campo de entrenamiento para el Arsenal. Wenger ya no llena los campos con Young Gunners para que se fogueen y cojan experiencia. Y esto quedó plasmado más que nunca con la victoria frente al Wigan y el paso a Semifinales.




